sábado, 20 de abril de 2013

La Tía Rosita


 
Tía Rosita de visita en "El Sitio". Verano de 1966
 
 

 La tía Rosita era una persona de gran carácter como a todos les consta, en particular a alguien como yo, al que las circunstancias le hicieron estar más cerca y más tiempo junto a ella que la mayoría de sus sobrinos.

Sobre una vida extensa se puede decir muchas cosas y no es fácil resumir. Ella vivió en el mito de contar con una gran familia, por lo numerosa y porque si esto es así se supone que siempre habrá personas afines y cercanas, pero eso no alcanzó a cumplirse porque  sus hermanas murieron antes y el resto creo, más o menos, no estuvo a la altura de sus expectativas.

Ella  luchó hasta el final por que las cosas fueran como quería y aún con su mente  confundida mantuvo  la misma valoración sobre hechos y personas.

A través de estos años, fui testigo de sus  cualidades y contradicciones y blanco de su ira algunas veces, pero  en la mayoría de las situaciones logramos consenso y bienestar mutuo lo que supone tolerancia entre personas no particularmente afines.

Se va la tía Rosita que siempre fue una parte de mi vida cotidiana mientras he vivido en Valdivia.

Espero y deseo que ella haya encontrado la paz.